La huella digital de ADN

por para Ciencia Hoy el . Publicado en Ciencia y Sociedad, Número 1.

Entre las especializaciones de la ciencia desarrolladas en los últimos años se cuenta la antropología forense, es decir, la aplicación de la antropología biológica a problemas de la medicina legal. En la práctica está referida al estudio de restos esqueletarios humanos por indicación del Poder Judicial en aquellos casos en que no se conocen la identidad de la víctima ni la causa de su muerte. Tal tipo de investigación se torna relevante, por ejemplo, en casos de desastres masivos, accidentes o guerras.

Excavación arqueológica de una sepultura individual realizada en 1985 en Isidro Casanova, partido de La Matanza

Excavación arqueológica de una sepultura individual realizada en 1985 en Isidro Casanova, partido de La Matanza

El desarrollo de esta especialidad en Latinoamérica estuvo vinculado con la ocurrencia de ejecuciones extrajudiciales y el ocultamiento de cadáveres de desaparecidos, episodios vinculados con la represión ejercida por distinto género de sistemas políticos dictatoriales. En el caso de nuestro país, la antropología forense permitiría además la identificación de los restos de combatientes en la guerra de las Malvinas, cuya exhumación y traslado al continente han sido solicitados por algunas instituciones.

Para lograr los objetivos de identificación y causal de muerte, la antropología forense utiliza los recursos que le brindan otras disciplinas. Las técnicas arqueológicas le permiten preservar las evidencias en la recuperación de los restos a someter a peritaje; una vez exhumados, puede investigarse la edad de la víctima estudiando la maduración ósea. Para la determinación del sexo se emplean criterios morfológicos y estadísticos, mientras que la raza puede ser revelada por el estudio de los detalles faciales. En cuanto a la causa de la muerte, se puede arribar a dictámenes confiables para diferenciar el suicidio, la muerte natural o accidental y el homicidio. Por último, la identificación se realiza en un 80% de los casos a través del cotejo de fichas odontológicas pre y post?mortem. Cuando no se cuenta con la ficha pre?mortem se utilizan técnicas tales como las de reconstrucción facial, superposición cráneo?foto, el cotejo de patologías antiguas o la comparación radiológica de la trama ósea.

Mediciones craneométricas destinadas a la determinación del sexo de la víctima.

Mediciones craneométricas destinadas a la determinación del sexo de la víctima.

En nuestro país, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realiza peritaciones en el área y a la vez investigaciones en arqueología, antropología biológica y antropología social destinadas a perfeccionar las técnicas de identificación existentes y desarrollar otras nuevas. En particular, existe la posibilidad teórica y práctica de emplear para tales fines la recuperación de material genético (ADN mitocondrial, ADN mt) de restos óseos y piezas dentarías. Trabajos recientes, realizados por C. Orrego en la Universidad de Berkeley (California), muestran que dicha posibilidad, hoy real en el laboratorio, genera la expectativa de aplicaciones directas a casos forenses en el mediano plazo.

El ADN mt es heredado única y exclusivamente a través de la madre. Secuencias de esta molécula, al no experimentar recombinación con la versión paterna (en contraste con genes en el ADN nuclear), definen con especial fidelidad linajes propios de cada familia. Además, el ADN mt evoluciona con tal rapidez que es muy probable, de acuerdo con los estudios de poblaciones de C. Orrego, A. C. Wilson y M. C. King en Berkeley, que proporcione una verdadera huella digital a nivel molecular: sus características, en cada individuo, serían irrepetibles en otros no relacionados por línea materna.

Se cuenta ya con una serie de experiencias exitosas en la utilización de esta huella evolutiva. En 1984, Higuchi y Wilson en Berkeley recuperaron ADN mt de una especie extinta de cebra datada en 140 años. En 1985 se desarrolló la técnica de replicación in vitro de ADN conocida como "reacción en cadena de polimerasa" (Polymerase Chain Reaction, PCR), la cual permite, a partir de unas pocas moléculas de ADN e incluso afectadas extremadamente por exposición ambiental, replicarlas fielmente en el tubo de ensayo, facilitando así la obtención de secuencias informativas. Con esta técnica, S. Pääbo, del grupo de Berkeley, pudo amplificar ADN mt a partir de tejidos encefálicos recuperados en los pantanos de Windower, Florida, donde se han encontrado restos humanos de 7.500 años de antigüedad. Este grupo también ha logrado la recuperación y amplificación de ADN mt en momias andinas y molares humanos de reciente data, donde el material genético ha sido degradado por incubaciones largas en ambientes acuosos.

Estos hallazgos abren nuevas oportunidades de interacción entre la biología molecular, la antropología, la arqueología y las ciencias forenses en la reconstrucción de la historia de las poblaciones e incluso de familias a través de la historia. Podría aventurarse, finalmente, la creación en el futuro de bancos de datos genéticos poblacionales, los que permitirían establecer identificaciones con alto grado de confiabilidad. En la Argentina existe ya, en el Hospital Durand de Buenos Aires, un banco nacional de datos genéticos para determinar la filiación de niños desaparecidos.

Alejandro Inchaurregui

Alejandro Inchaurregui

Equipo Argentino de Antropología Forense