La crisis de las once yardas

para Ciencia Hoy el . Publicado en Número 50.

Caminó por el putting green con seguridad, llegó donde estaba la pelotita, se agachó y midió la distancia al hoyo; 11 yardas, exactamente como en la mítica final del US open en 1962. Como en el documental, tomo el Sand e imitó' todo lo que Jack Nicklaus había hecho en aquella oportunidad; estiró los brazos, se perfiló y fue entonces cuando dudó; temió perder precisión. Se tomó unos instantes para pensarlo; tenía todo el resto del día para decidirlo. En ese trascendental instante, irrumpió su valet gritando.

HUMOR

* ¡Señor presidente, señor presidente, una bomba! Un atentado
* ¡Quééhh! ¿Dónde?
* A los físicos, señor presidente, a los físicos.
* ¿A quiénes?
* ¡A los físicos, señor presidente, pusieron una bomba en la Convención Nacional de Física, no queda vivo ningún físico en el país!
* ¡Mi Dios! ¡Justo en este momento! - Se puso la mano en la frente y con aire contrariado dijo:
* Bueno, llame inmediatamente a una reunión del gabinete de emergencia. Quiero un informe detallado de la situación. Ahh, y por favor, no me toquen la pelotita, déjenla donde está, ya vuelvo-. Tomó los clubs y partió rápidamente.

Ingresó al salón de situación algo contracturado; había estado cinco horas inmóvil de pie junto al teléfono esperando las condolencias del presidente de los Estados Unidos. Depositó los palos sobre la mesa y le hizo un gesto al viceministro del Interior para que comenzara el briefing.

* Señor presidente -comenzó el viceministro del Interior con tono preocupado, las averiguaciones del caso nos indican que no fue un atentado, sino un accidente. No entendemos por qué razón, pero el hecho es que los físicos usaron unos préstamos del Banco Internacional para comprar cosas llamadas CITATION INDEX, se compraron absolutamente todos los INDEX que se hacen en el mundo. Se ve que les daban mucha importancia a esas cosas porque cuando llegaron estos INDEX a la Convención, todos los participantes se avalanzaron desesperadamente a abrir las cajas. Pero una de ellas contenía un aparato llamado también INDEX, era un Inmediate Nuclear Destructor Enforced with X-ray, la abrieron y explotó. Ni uno vivo, señor presidente, setecientos científicos perdidos.
* ¡Una tragedia! El presidente del los Estados Unidos tenía razón -se lamento el presidente- el país sin físicos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué hacemos, señor subsecretario de Ciencia?

Benigno Fernandez