La metamorfosis del megaterio

por , para Ciencia Hoy el . Publicado en Número 61.

Los restos fósiles de un animal extinguido de la pampa húmeda ocuparon una posición destacada en el debate biológico de comienzos del siglo XIX y contribuyeron a enriquecer la visión del orden natural en los tiempos inmediatamente anteriores a la formulación darwiniana de la teoría de la evolución.

Figura 1. Acuarela del esqueleto de un megaterio, comienzos del siglo XIX. Lleva la leyenda: Al Sr Dn Damaso Antonio Larrañaga ofrece este diseño del raro esqueleto desenterrado en las barrancas del Río de Luján el año de 1785 y enviado por el Exmo Sr Virrey Marques de Loreto al Real Gabinete de Historia Natural de Madrid. Su attmo amigo Bartolomé de Muñoz. Damaso A. Larrañaga, cura de Montevideo, se encontraba escribiendo una memoria sobre el megaterio para ser presentada en la Académie des Sciences de París, según se deduce de una carta publicada por Cuvier en 1821 en la segunda edición de Recherches sur les ossements fossiles où l’on établit les caractères de plusieurs animaux dont les révolutions du globe ont détruit les espèces.

Figura 1. Acuarela del esqueleto de un megaterio, comienzos del siglo XIX. Lleva la leyenda: Al Sr Dn Damaso Antonio Larrañaga ofrece este diseño del raro esqueleto desenterrado en las barrancas del Río de Luján el año de 1785 y enviado por el Exmo Sr Virrey Marques de Loreto al Real Gabinete de Historia Natural de Madrid. Su attmo amigo Bartolomé de Muñoz. Damaso A. Larrañaga, cura de Montevideo, se encontraba escribiendo una memoria sobre el megaterio para ser presentada en la Académie des Sciences de París, según se deduce de una carta publicada por Cuvier en 1821 en la segunda edición de Recherches sur les ossements fossiles où l’on établit les caractères de plusieurs animaux dont les révolutions du globe ont détruit les espèces.

A principios del siglo XIX, la anatomía del megaterio desafiaba la comprensión de los especialistas europeos y era calificada de extraordinaria, maravillosa y aberrante. El método comparativo del naturalista francés Cuvier, que permitió avanzar esa comprensión, condujo a que, en cambio, fuera considerada armoniosa. El megaterio sirvió así para demostrar la validez de una visión finalista, como la del nombrado, para conocer el orden natural. La descripción del megaterio se convirtió de esta manera en un episodio destacado en la historia de la anatomía comparada.

El envío en 1789 de los restos fosilizados de un animal de dimensiones gigantescas al Gabinete de Historia Natural de Madrid ha sido considerado el punto inicial de los estudios paleontológicos en el Río de la Plata (figura 1). Tal tipo de envío era habitual en la época y formaba parte de las prácticas de la historia natural y de los viajes de exploración de los países europeos. Las representaciones del animal, realizadas por Juan Bautista Bru y publicadas luego por Joseph Garriga, fueron estudiadas por Georges Cuvier (véase el recuadro “Cuvier”), quien, sirviéndose de ellas, identificó un mamífero extinguido: el Megatherium o megaterio. Destacó su importancia de la siguiente manera: De todos los animales de gran tamaño, es el descubierto más recientemente y, hasta el presente, el más raro. Sin embargo, se conoce su osteología completa y se tuvo la dicha de encontrar casi todos sus huesos reunidos, los cuales se ha puesto el mayor esmero en montar para formar el esqueleto (figura 2).

Fernando Ramirez Rozzi

Fernando Ramirez Rozzi

Centre National de la Recherche Scientifique, Dynamique de I'Evolution Humaine. Station M. Berthelot, Meudon la Forêt, Francia.
Irina Podgorny

Irina Podgorny

Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de la Plata