¿De dónde vinieron los pobladores establecidos hace unos dos mis años en el delta del Paraná?

para Ciencia Hoy el . Publicado en Número 133, Recuadros de esta nota.

La pregunta del título tiene dos respuestas hipotéticas posibles. Una es que llegaron de las planicies vecinas a los ríos Paraná y Uruguay, es decir, que fueron los cazadores-recolectores de las llanuras que progresivamente se habrían adaptado a los ambientes acuáticos y suplementado su dieta con cultivos. La otra respuesta es que se trató de indígenas provenientes de más lejos y ya adaptados a ambientes acuáticos, que usaban canoas, redes para la pesca, arpones de hueso y construían montículos de tierra para protegerse de inundaciones, además de practicar la horticultura para complementar su dieta.

La segunda hipótesis fue propuesta por algunos investigadores sobre la base de información lingüística y de similitudes entre restos arqueológicos de la vasta región de las tierras bajas tropicales de América del Sur, del Orinoco al Plata. Su origen está en las ideas del arqueólogo y antropólogo sueco Erland Nordenskjöld (1877-1932), quien sugirió a principios del siglo XX que el grupo etnolingüístico arawak, que en tiempos prehispánicos tenía una gran dispersión por América del Sur, habría llegado desde la cuenca amazónica al Río de la Plata. El inicio de la agricultura en muchas regiones de las tierras bajas sudamericanas se atribuye a la diáspora de este grupo.

La familia lingüística arawak está entre las más extendidas del continente, tanto por el número de lenguas que la integran, que ronda las cuarenta, como por su dispersión geográfica, que va de Centroamérica y las islas del Caribe, pasando por las cuencas del Orinoco y el Amazonas, hasta Paraguay y el norte de la Argentina. Es probable que, hace unos dos mil años, integrantes de ese grupo lingüístico hayan llegado al río Paraná y hayan influido significativamente en los indígenas locales. Esto podría haber originado la forma de vida que, en la época de la conquista, caracterizaba a los grupos chaná-timbú.