Poder mental

por para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 137.

Alrededor del 20% de la población mundial vive en condiciones de pobreza. Las personas que integran ese grupo no pueden satisfacer sus necesidades y sufren restricciones alimentarias, materiales, de entretenimiento y otras. Tales limitaciones implican someterse a más y mayores situaciones de autocontrol que a las que deben someterse personas de mayor poder adquisitivo. El autocontrol es necesario para alcanzar metas, tomando decisiones estratégicas que permitan mejorar la situación futura a expensas de no satisfacer un deseo o necesidad inmediata. Pero la capacidad de controlar los deseos, si bien es una de las grandes fortalezas del ser humano, requiere de un esfuerzo mental grande. Así, un experimento reciente demostró que, a lo largo del día, las personas pierden progresivamente su capacidad de autocontrol a medida que se enfrentan con sucesivas situaciones que requieren ejercerlo. De esta manera, enfrentarse a un mayor número de decisiones en condiciones restrictivas empeoraría la capacidad de tomar decisiones estratégicas, algo que crearía un círculo vicioso por el que la persona sometida a restricciones tomaría malas determinaciones y empeoraría cada vez más su situación.

A lo largo del día, las personas pierden progresivamente su capacidad de au- tocontrol a medida que experimentan situaciones restrictivas. Un efecto simi- lar ocurriría en personas en situación de pobreza, empeorando su capacidad de tomar decisiones estratégicas. Gráfico publicado en Science, 341, 2013.

A lo largo del día, las personas pierden progresivamente su capacidad de au- tocontrol a medida que experimentan situaciones restrictivas. Un efecto simi- lar ocurriría en personas en situación de pobreza, empeorando su capacidad de tomar decisiones estratégicas. Gráfico publicado en Science, 341, 2013.

Con el fin de verificar la validez de esta hipótesis mediante la comparación de las capacidades cognitivas de personas en situación de pobreza con personas de buena situación económica, un grupo de investigadores realizó dos experimentos. En el primero, sometió a los participantes a tomar una serie de decisiones que podían ser divididas en dos grupos: importantes o ligeras. Luego evaluó su rendimiento en pruebas diseñadas para medir capacidades cognitivas. Los participantes fueron agrupados por su nivel económico en ricos y pobres. Los ricos mostraron mejor rendimiento que los pobres luego de haber tomado tanto decisiones importantes como ligeras. En cambio lo pobres que tuvieron que tomar decisiones importantes alcanzaron peores resultados en la prueba cognitiva que los sometidos antes a decisiones ligeras.

El segundo experimento involucró a campesinos de la India antes y después de la cosecha de caña de azúcar que normalmente llegan a esta altura del año con estrechez financiera y deudas. La cosecha les proporciona más del 60% de su ingreso anual y les abre una temporada de abundancia, es decir, se encuentran en situación restrictiva antes y en situación de bienestar después de cosechar. En concordancia con la hipótesis en prueba, las mismas personas rindieron mejor en las pruebas cognitivas después de la cosecha, cuando estaban sometidas a menos necesidades de autocontrol. Tomando en cuenta que nuestro cerebro tiene capacidades cognitivas limitadas, los resultados sugieren que, en personas en situación de pobreza, parte de esas capacidades están comprometidas con tareas que afectan la toma de decisiones de importancia estratégica para su vida.

Más información en Kathleen D Vohs, 2013, ‘The Poor’s Poor Mental Power’, Science, 341.

Federico Coluccio Leskow

Federico Coluccio Leskow

Doctor en ciencias biológicas, UBA. Investigador adjunto del Conicet. Profesor adjunto del departamento de ciencia básicas, UNLU.
fedocles@gmail.com