Bosques secos estacionales en los trópicos

por para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 156.

En la América tropical, desde México y las islas del Caribe hasta la Argentina, existen formaciones boscosas con características propias que llaman la atención de los investigadores desde hace años. Aparecen sobre el mapa en forma altamente fragmentada y tienen una estación seca de entre tres y seis meses, en la que llueve menos de 100mm mensuales y numerosos árboles pierdan sus hojas. Mediante datos del registro fósil y estudios filogenéticos se ha estimado que esos bosques pudieron haber aparecido hace unos 1,8 millones de años, durante el Pleistoceno, aunque también es posible que sean bastante más antiguos.

A lo largo de años de observación y estudio, los científicos notaron que dichos bosques secos estacionales son peculiares por su diversidad y su composición de especies. A pesar de haberse identificado en ellos numerosos árboles que solo se encuentran en determinados sitios (denominados técnicamente endemismos), varias familias son dominantes en toda su distribución geográfica. Para explicar esto se recurrió a la teoría de los refugios, del ornitólogo alemán Jürgen Haffer (1932-2010), quien postuló en 1969, a partir del estudio de las aves de la selva amazónica, que los cambios climáticos durante la era glaciar determinaron la variabilidad de la biodiversidad en esa selva. Se puede deducir, entonces, que las zonas donde están las áreas boscosas comentadas en esta nota, al recibir abundantes lluvias, se habrían cubierto de bosques húmedos, refugio de numerosas especies. Pero debido a los cambios climáticos, podrían haber aparecido después áreas más secas y en ellas se habrían expandido estos bosques, los que incluso podrían haber cubierto extensiones continuas, en contraste con su fragmentación actual.

 

Distribución geográfica aproximada de los bosques secos estacionales americanos. La longitud de las barras coloreadas es aproximadamente proporcional a la extensión cubierta por cada tipo de bosque.

En estos momentos un extenso grupo de investigadores de instituciones europeas y americanas –entre ellas las universidades nacionales de Rosario y de Salta en la Argentina– procura comprender la flora de los bosques secos estacionales de los trópicos americanos y promover su conservación. Reunió una extensa base de datos sobre 4660 especies leñosas recogidas en 835 inventarios florísticos indicados en el mapa, y llevó a cabo un análisis que apunta a determinar si el patrón de distribución de las especies está relacionado con el advertido en el Amazonas. Mediante métodos estadísticos comparativos, el grupo determinó que en los bosques secos estacionales americanos se pueden definir doce grupos florísticos que se diferencian netamente en su composición. Al mismo tiempo, entre el 23 y el 73% de las especies son exclusivas de cada grupo, lo que significa un nivel alto de endemismos.

Hoy estos bosques, que han quedado reducidos al 10% de su extensión original, se encuentran en un estado crítico de conservación, con escasas áreas intactas e ínfimas protegidas. Su escala continental plantea la necesidad de un programa regional de conservación, que contemple especialmente sus partes desprotegidas y modificadas por la agricultura y la ganadería, como ciertas zonas de Perú (por ejemplo, Apurímac-Mantaro y Tarapoto-Quillabamba). La ausencia de protección traerá como consecuencia, entre otras, la pérdida de especies únicas.

Horacio Heras

Julieta A Mirabelli

Lecturas Sugeridas

Más información en BANDA-R K et al., 2016, ‘Plant diversity patterns in neotropical dry forests and their conservation implications’, Science, 353, 6306: 1383-1387, doi: 10.1126/science.aaf5080.