Aves amenazadas por el calentamiento global

para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 157.

El chorlito o playero rojizo (Calidris canutus), que nidifica en altas latitudes del hemisferio norte en el verano septentrional, es un ave migratoria que recorre largas distancias, muy gregaria, que mide unos 20cm y se desplaza al hemisferio sur. Poblaciones de la subespecie Calidris canutus canutus pasan el invierno en el parque nacional del Banco de Arguin, sobre la costa atlántica de Mauritania en el África noroccidental, donde un equipo internacional de biólogos que estudian aves migratorias descubrió que llegan con una talla 15% menor que hace unos treinta años, y concluyó que ello se debe al calentamiento global y a sus consecuencias en las áreas en que el chorlito se reproduce, en el Ártico siberiano.

Chorlito rojizo en plumaje nupcial (arriba, Wikimedia Commons) y plumaje de invierno (foto Eldar Rahimberdiev y Mikhail Soloviev).

Con la ayuda de imágenes satelitales los investigadores observaron que el período de derretimiento de las nieves en Siberia es hoy quince días más largo que en 1983, con el efecto de que ha adelantado el lapso de mayor abundancia de los insectos de los que se alimentan allí estas aves. Pero sus crías siguen naciendo en las mismas fechas anuales que otrora, por lo que no pueden aprovechar esa abundancia de alimento y no se desarrollan normalmente. A los dos meses de nacer inician su vuelo de más de 8000km a las costas de Mauritania. Como arriban más pequeños, su pico es más corto y no consiguen atrapar los moluscos bivalvos enterrados algo más profundamente en el sedimento que forma el banco, necesarios para su sobrevivencia en ese lugar.

Es la primera vez que se demuestra que el recalentamiento climático en Siberia tiene repercusiones sobre una especie en un sitio tan distante del globo. Los más afectados son los juveniles, pues los adultos, que también tienen hoy el pico acortado, regresan al Ártico entre abril y agosto y pueden aprovechar la abundancia de insectos. Los jóvenes, en cambio, pasan su primer año de vida completo en Mauritania y están forzados a alimentarse principalmente de pastos marinos, un régimen pobre en proteínas que se refleja en una mortandad del 70% en el primer año de vida.

Se había aventurado la explicación de que la disminución del tamaño de estos chorlos era una respuesta adaptativa al calentamiento climático, pues así podrían disipar mejor el calor. Esa disminución, sin embargo, se está revelando como una consecuencia negativa de ese calentamiento y constituye una señal de alarma que suena a miles de kilómetros del lugar en que se origina el trastorno.

Lecturas Sugeridas

Van Gils J et al., 2016, ‘Body shrinkage due to Arctic warming reduces red knot fitness in tropical wintering range’, Science, 352, 6287: 819-821, y Bollard M, 2016, ‘Menace sur les oiseaux arctiques’, La Recherche, 513-514: 34.