¿Los calamares se están adueñando de los océanos?

para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 157.

Aunque se predecía una merma de las poblaciones de calamares por su sobrepesca, según los datos que maneja la industria pesquera, son cada vez más numerosos. Las evaluaciones realizadas por los científicos coinciden con esa apreciación y han llevado a concluir que en los últimos sesenta años la biomasa de esos moluscos cefalópodos se duplicó en los mares del mundo, mientras que los stocks de peces disminuyeron drásticamente.

¿Cómo explicarlo? No hay acuerdo sobre las causas, las que están en plena discusión. El aumento de la temperatura de las aguas oceánicas por el cambio climático puede estar acelerando el ciclo de vida de los calamares. Como estos se reproducen una sola vez en su vida y luego de poner sus huevos sobreviene la muerte, es fundamental para la biología pesquera conocer exactamente su estación reproductiva, con el fin de legislar cuándo, dónde y cuánto pescar. Si se pescara todo el stock adulto antes de la estación reproductiva, no existirá una nueva generación; si se retardara la pesca y se permitiera la reproducción de todo el stock adulto, no habrá nada para pescar ese año. Por otra parte, los calamares hoy estarían ocupando nichos vacantes por la extrema sobrepesca de los grandes peces, los cuales, en realidad, son tanto predadores como competidores de aquellos, pues ambos se alimentan de peces más pequeños. Menos peces grandes significa más espacio en la cadena alimentaria para los calamares. Eso sucedió con la pota del Pacífico o calamar gigante de Humboldt (Dosidicus gigas), que mide hasta 1,5m, el que, ante la sobreexplotación comercial de la merluza (Merluccius gayi) y la consiguiente disminución del tamaño de esos peces, encontró en ellos presas fáciles. Estas circunstancias han significado la casi desaparición de esa merluza de aguas chilenas y peruanas. Algo parecido sucedió en Terranova con el bacalao del Atlántico (Gadus morhua), cuyas poblaciones no se recuperaron a pesar de haberse vedado su pesca en 1970.

Calamar común (Illex argentinus)

Los datos fragmentarios disponibles sobre el Atlántico sudoccidental y la plataforma continental hacen pensar que esa situación podría estar replicándose con la merluza argentina (Merluccius hubbsi) y el calamar Illex argentinus, ahora pescado mayormente por flotas asiáticas con permisos otorgados por la Argentina o por la autoridad británica de las Malvinas, pero también en forma furtiva. Según la FAO, en 2015 la captura declarada de calamares en ese sector del Atlántico fue de 1 millón de toneladas, la segunda o tercera pesquería más importante de calamar del mundo.

Sucede que cuando los más grandes especímenes de una especie marina cazadora desaparecen, los calamares (y también las medusas) pueden frenar o impedir la reconstitución de las poblaciones. Hay sin embargo investigadores más optimistas, quienes señalan que en épocas pasadas hubo grandes oscilaciones en el número de calamares, lo que prueba que su expansión actual no es necesariamente irreversible.

Merluza argentina (Merluccius hubbsi).

Pero muchos datos apuntan en sentido contrario. En 1950 el peso medio de un pescado en el Atlántico noroccidental era de 800g; hoy es de 180g. El 90% de los peces capturados en el golfo de Vizcaya miden hoy menos de 23cm de largo. Concordantemente con esa tendencia, los océanos se están poblando de peces pequeños que son presa fácil de los cefalópodos. Eso podría ser una buena noticia para la pesquería de calamares, pero ¿qué sucederá cuando estos sean sobreexplotados?

Lecturas Sugeridas

DOUBLEDAY Z et al., 2017, ‘La sinfonía diaria del reloj neuronal’, Ciencia Hoy, 26, 155: 9.

MIANZAN H et al., 2005, ‘¿Un mar de gelatina?’, Ciencia Hoy, 15, 86: 48-55.