El organismo unicelular que llevamos dentro

por para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 161.

Durante la mayor parte de la historia de la vida solo existieron los organismos unicelulares. Si equiparamos todo el tiempo transcurrido desde el surgimiento de la vida sobre el planeta a un solo día de 24 horas, los organismos pluricelulares habrían surgido recién alrededor de las 19. Durante todo el enorme lapso anterior una célula equivalía a un individuo y, por lo tanto, la selección natural favoreció a aquellas células/individuos que desarrollaron mecanismos moleculares para dividirse/reproducirse más rápidamente. Sin embargo, cuando las células se unieron e interactuaron para formar los primeros organismos pluricelulares tuvieron que surgir nuevos circuitos moleculares que controlaran esa capacidad de dividirse sin pausa, puesto que, en la nueva situación, el momento y la cantidad de divisiones de cada célula debían subordinarse a las necesidades del conjunto de células que ahora constituían un individuo multicelular.

Células en cultivo provenientes de un glioma o tumor de células nerviosas humanas. Fotografía tomada con microscopio confocal por Ariel Gandini en el Laboratorio de Biología del Cáncer (INIBIBB, UNS-Conicet). En el ancho, la imagen abarca unos 60 micrómetros.

Algunos investigadores de la biología del cáncer postulan que esa enfermedad se produce, en última instancia, por alteraciones (técnicamente mutaciones) en los genes que activan los circuitos moleculares aparecidos en los organismos pluricelulares con la función de controlar la división de cada célula individual. Al debilitarse o perderse esos mecanismos de control, las células que tienen memoria evolutiva y conservan los mecanismos que las impulsan a dividirse lo más rápido posible comienzan a proliferar en forma descontrolada, lo cual es la característica inicial de la aparición de un tumor. Este punto de vista se llama la hipótesis del atavismo, la cual recibe un fuerte apoyo del hecho de que todos los organismos multicelulares pueden desarrollar tumores, incluyendo metazoos, hongos, algas y plantas. Recientes estudios de biología de sistemas y bioinformática acerca del cáncer también están aportando fuertes evidencias a favor de esta interpretación. Así, el estudio del conjunto de genes de las células tumorales (o genomas tumorales) muestra que los genes activados en esas células malignas son preferentemente aquellos que estaban presentes en organismos unicelulares; en cambio, los desactivados son muy frecuentemente los que surgieron en los organismos pluricelulares.

De esta forma podemos pensar que el cáncer es el precio que debemos pagar por las ventajas adquiridas al evolucionar como organismos pluricelulares, entre ellas, el desarrollo del cerebro y la conciencia en nuestra propia especie, lo que nos permite pensar e investigar para comprender la causa de enfermedades como el mismo cáncer y encontrar terapias para ellas.

Más información en TRIGOS AS et al., 2018, ‘How the evolution of multicellularity set the stage for cancer’, British Journal of Cancer, 118: 145-152.

Alejandro Curino

acurino@criba.edu.ar