¡Qué momento!

por para Ciencia Hoy el . Publicado en Grageas, Número 161.

En este último tiempo en la Argentina se llevó a cabo el debate por la despenalización del aborto en el Congreso. La media sanción en la Cámara de Diputados y el rechazo en el Senado propiciaron una discusión que atravesó toda la sociedad y manejó información basada en conocimiento científico. Una definición que en particular llama la atención es la frase ‘el momento de la concepción’ y que se refiere, quizá, a una parte del proceso de fecundación.

También llamado singamia, este es un complejo mecanismo por el cual los gametos masculino y femenino se fusionan durante la reproducción sexual. Comienza con la preparación del óvulo y el espermatozoide, la entrada del contenido de este último en el primero por medio de la reacción acrosómica y y la unión del material genético de los progenitores para dar lugar al huevo o cigoto que contiene un genoma único.

El material genético en cuestión está codificado en largas moléculas de ADN que durante todo este proceso se encuentran empaquetadas formando los cromosomas. Durante la división del cigoto, las dos células hijas que conformarán el embrión deben heredar una y solo una copia de cada cromosoma materno y paterno. Para ello los juegos de cromosomas de cada gameto se posicionan cercanos en el espacio, pero llamativamente se mantienen separados y cada uno ensambla su propio andamiaje de división conocido como huso mitótico. Esto último, que fue descubierto recientemente utilizando gametos de ratón y nuevas técnicas de microscopía, supone un nuevo desafío para esta primera mitosis o división celular, que consiste en alinear los dos husos para que, al llevarse a cabo la primera división, los juegos de cromosomas de las células hijas permanezcan completos.

En muchos países la ley considera que la vida humana comienza con la unión de los cromosomas parentales en el cigoto. Este hito es importante para legislar sobre cuestiones como fertilización in vitro y es utilizado por algunos como argumento contra la despenalización de aborto. Este descubrimiento desplaza esa definición legal unas treinta horas, un tiempo de suma importancia para tomar decisiones, ya que la unión del material genético se da en el embrión y no en el cigoto, en un momento que no está tan claramente definido.

Microscopía óptica de fluorescencia de un cigoto de ratón. En verde, microtúbulos de husos mitóticos; en azul, cromosomas alineados; en magenta, el doble juego de centrómeros, los centros organizadores del huso. Las fotografías abarcan unos 30 x 30 micrómetros.

Más información en ZIELINSKA AP y SCHUH M, 2018, ‘Double trouble at the beginning of life’, Science, 361, 6398: 128-129.

Federico Coluccio Leskow

fedocles@gmail.com