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Carta de Lectores

para Ciencia Hoy el . Publicado en Carta de Lectores, Número 31.

TETRÁPODOS Y CUADRÚPEDOS

A propósito de Mononykus y el origen de las aves (CIENCIA HOY 30), firmado por Luis Chiappe, Mark Norell y James Clark, ha llegado la pregunta que se transcribe a continuación, seguida de la respuesta preparada por CIENCIA HOY sobre la base de una comunicación de los autores del artículo.

TETRÁPODOS Y CUADRÚPEDOS

TETRÁPODOS Y CUADRÚPEDOS

...afirmase en el texto que las aves actuales forman el grupo más diverso de tetrápodos del presente. Por lo menos etimológicamente. decir tetrápodos es lo mismo que decir cuadrúpedos. Pero, que yo sepa (y a lo mejor se muy mal), nadie llamaría cuadrúpedos a las aves, como tampoco aplicaría el término a los humanos. Me pregunto, pues, qué alcances tiene lo de tetrápodos, si la denominación cuadrúpedos posee significado científico, y si los humanos somos tetrápodos (por poco que nos pueda gustar vernos denominados cuadrúpedos). Santiago Despaux

Las aproximadamente diez mil especies de aves vivientes en la actualidad son en efecto, el grupo más abundante de tetrápodos del presente. Es cierto, por otro lado, que –etimológicamente- tetrápodo y cuadrúpedo son equivalentes. Ello significaría que las aves y los humanos, ejemplos típicos de organismo bípedos, serian cuadrúpedos.

En la ciencia biológica, sin embargo el término tetrápodo o (tetrápoda) indica al grupo monofilético (de mono, uno único, y phylon, raza o tribu) que comprende al ancestro común de los anfibios y a amniotas actuales, más todos sus descendientes. Amniotas son aquellos vertebrados que se caracterizan por tener el feto envuelto en una membrana llamada amníotica, es decir, los reptiles, aves y mamíferos. Los anfibios son anamniotas.

La palabra cuadrúpedo es comúnmente usada, con sentido funcional, para denominar a organismos – en general de locomoción terrestre – que se trasladan usando cuatro extremidades; carece de significado taxonómico : no refiere a ningún taxón o grupo monofilético de organismos.

La pertenencia al taxón Tetrápoda es independiente del aspecto o la función de las partes del cuerpo – incluso de poseer extremidades -, ya que la única condición necesaria es descender del ancestro común. Si bien las aves y los humanos son funcionalmente bípedos (por lo menos en su locomoción terrestre), y las ballenas y las serpientes vivientes carecen de extremidades, todos son tetrápodos, pues descienden de dicho ancestro.

Es complejo rastrear los caminos por los que la palabra tetrápoda terminò denominando al grupo, haciendo obvia referencia a cuatro extremidades. Ya Linneo en algún momento había clasificado al hombre y a los monos cuadrúpedos (en un subconjunto de estos que llamó antropomorfos), aunque luego reemplazó esta categoría de cuadrúpedos por la de mamíferos y la de antropomorfos por primates. Pero la particularidad que dio origen al nombre de un grupo monofilético o incluso sus notas diagnósticas, no debe necesariamente ser compartida por todos sus miembros: las ballenas son mamíferos a pesar de que no tienen pelos, una de las características diagnósticas de Mammalia. Igual que con el taxón tetrápoda lo que importa en última instancia es que el Balaenidae comparta un ancestro común con todos los restantes mamíferos.

NEUTRINOS Y ASTROFÍSICA

Estoy muy agradecido por la clarificadora respuesta a mi inquietud sobre la antigüedad de la luz solar que llega a la Tierra (CIENCIA HOY, 29). Mí inveterada costumbre de leer artículos sobre temas que no son de mi especialidad siempre me crea dudas. Ahora (Nature, 375:29, 1995) se trata de la astrofísica de los neutrinos. ¿Podrían explicarme por qué son tan importantes estas esquivas partículas? Y. también, sí el sentido de la frase que transcribo, del artículo citado, tiene que ver con mi pregunta inicial: En febrero de 1987 se detectaron neutrinos originados en lo supernova 1 987A, por uno serie de pulsos en dos detectores Cerenkov (en Japòn y en los EE.UU.). Los neutrinos llegaron. como era de esperar, unas pocas horas antes que la luz de la explosión. Cordialmente, Alejandro C. Paladini

En nuestra visión actual de la naturaleza, la materia se compone de dos clases de partìculas –quarks y leptones -, cada clase de tres familias y cada familia de dos integrantes. El llamado modelo sandard describe las interacciones conocidas de doce partìculas elementales y, si bien los fìsicos suponen que con dicho modelo no se acaba su disciplina, en ningùn experimento terrestre han fallado sus descripciones o predicciones.

De las cuestiones que escaparìan al modelo standard y que afectan a todas las partìculas, las referentes a los tres leptones sin carga, los neutrinos son las màs intrigantes. Segùn el modelo, los neutrinos en reposo no tienen masa, no se conectan entre ellos (como lo hacen losquarks) e interactùan solamente mediante un mecanismo que viola la conservaciòn de la paridad (o sea , sabe distinguir entre izquierda y derecha). ¿Por què tres de las doce partìculas elementales no tienen masa? ¿Por què el desbalance de paridad de sus interacciones? Si los quarks se mezclan, ¿por què los neutinos no lo hacen? Estas son las preguntas planteadas por la fìsica que se hace hoy en los laboratorios y que necesitan respuestas.

Para la astrofisica, la detecciòn en gran escala de neutrinos de procesos estelares, galàcticos y còsmicos es el paso que lògicamente sigue a obtener informaciòn sobre estos mismos procesos por vìa electromgnètica. La fusiòn en el interior del Sol, los mecanismos de explosiones supermovas, las extraordinarias emisiones de los nùcleos galàcticos activos y la composiciòn de la masa del universo (y su pròximidad a la densidad crìtica) son procesos para cuya explicaciòn se requiere un modelo que incluya las interacciones entre los neutrinos y las de ellos con la materia. Si bien la definiciòn de los neutrinos del modelo standard es adecuada para interpretar los resultados de los experimentos terrestres, pequeñas variaciones de aquella (por ejemplo, una pequeña masa en reposo, una ìnfima fracciòn dextrògira en su interacciòn o algo de mezcla entre familias) tendrìan enormes consecuencias si el modelo se utilizara para interpretar fenòmenos astrofìsicos.

El lector relaciona con astucia estas cuestiones con su anterior pregunta acerca de la antigüedad de la luz solar que llega a la tierra. En una supermova de tipo II, como la ocurrida en febrero de 1987 (SNI 1987) en la estrella Sanduleak 90621, en la gran nube de Magallanes, el colapso que se produce luego del agotamiento de los combustibles de fusiòn (cuya actividad sirviò para prevenirlo, desde que comenzò hace unos cinco mil millones de años) genera dos pulsos de neutrinos: uno cerca del ce ntro de la estrella (de alrededor de medio segundo) y otro posterior, durante el rebote contra el carozo central y posterior acreciòn de la masa colapsante (de aproximadamente diez segundos). Los neutrinos correspondientes al primero no llegan a salir de la estrella, pero muchos de los del segundo lo hacen inmediatamente, y pronto son seguidos por otros, llevàndose el 99% de la energìa producida en la explosiòn.

Los neutrinos sòlo tienen interacciòn dèbil, por lo que son excelentes enfriadores (¿se acuerda del arroz?), pero, por la misma razòn , no se producen en abundancia, a menos que la temperatura sea muy alta, como en el colapso que precede a una supernova. A todo esto, los fotones (la luz) siguen atrapados en el interior estelar y sòlo se comenzarà a notar que son irradiados en cantidades mayores a las normales para esa estrella unas cuantas horas despuès de que los neutrinos hayan salido. En cuanto a la velocidad de traslado, recuèrdese que los neutrinos no tienen pràcticamente masa, de manera que viajan a velocidades cercanas a la de la luz.

EL TRASLADO DEL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

Una lectora nos envió los comentarios que siguen, relacionados con la mesa redonda, de la que dio cuenta en el nùmero anterior, sobre El triste estado del Archivo General de la Naciòn: Resulta ilustrativo comparar la suerte del Archivo General de la Nación con la del archivo nacional norteamericano.

Hacia fines de los años sesenta, se había colmado el edificio del National Archives de los Estados Unidos, en Washington. Los documentos, generados a razón de miles por día, debían derivarse a locales carentes de las condiciones establecidas por el National Institute of Standards and Technology.

El archivo norteamericano conserva menos del 5% de los documentos producidos por el gobierno federal, pero para ello requiere cinco millones de cajas que contienen un cuarto de millón de series archivísticas diferentes. Entre las piezas de la colección se cuentan, por ejemplo, las grabaciones del juicio de Nürnberg, fotografías de la guerra civil y material sobre la Depresión, la esclavitud, los indígenas, la Inmigración y cuestiones sociales. Los documentos originales de la declaración de la independencia, la constitución y la BIII of Ríghts conviven con objetos de museo, mapas, planos, filmes, videos, discos de pasta y todo otro material que el gobierno considere importante.

A la variedad de los fondos corresponde una enorme diversidad de materiales: distintos tipos de papel, cuero, pergamino, tela, adhesivos, tintas, cintas magnéticas, emulsiones fotográficas, vidrio, productos sintéticos, plásticos, etc., que reaccionan de manera diferente a las condiciones del ambiente.

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Luego de veinte años de reclamos, en los años ochenta, el Congreso norteamericano destinó fondos a un nuevo edificio, conocido familiarmente por Archives II, proyectado y construido con participación del personal del archivo, quien - entre otras cosas - definió las condiciones ambientales adecuadas para el depósito de los distintos tipos de documentos, determinó qué materiales no debían ser utilizados en la construcción por ser nocivos para las colecciones, discutió acerca de los distintos sistemas de prevención y control de incendios y colaboró en el diseño de laboratorios y en la elección del equipamiento y del mobiliario.

Inaugurado en 1994, Archives II está ubicado en College Park, Maryland, a 20 km del centro de Washington. Tiene capacidad, ampliable en el futuro, de almacenar casi sesenta mil metros cúbicos de documentos y un equipamiento que permite el control activo de temperatura y humedad, el filtrado del aire (para evitar que partículas y gases contaminantes, que deterioran los materiales, entren en contacto con la colección) y la prevención y control de incendios (mediante detectores de humo y calor, alarmas y regadores automáticos). Todas las fuentes de luz natural y artificial poseen filtros para detener los rayos ultravioletas, que decoloran papeles y fotografías. Para garantizar la seguridad, el edificio mantiene al público general (incluyendo los investigadores) separado del personal y de las áreas de depósito de las colecciones. Por circuitos internos de televisión, es posible supervisar a quien concurre a las salas de consulta, en las que las mesas tienen superficies suaves y bordes redondeados para evitar el deterioro accidental de las piezas.

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En el trabajo diario del personal se advierte. también, el cuidado por la conservación. Los documentos son transportados en carritos y guardados en cajas hechas con materiales libres de ácido (acid-free) que constituyen. a la vez, unidades organízativas y de protección. Los archiveros velan por el cuidado y limpieza de las piezas, además de clasificarlas y guardarlas.

La mudanza de las colecciones al nuevo edificio se programó durante cinco años y su ejecución constituyó el mayor traslado de material de archivo del que se tiene noticia. El esfuerzo permitió recuperar el control intelectual y físico de un enorme conjunto de piezas dispersas e incluyó la limpieza y el reacondicionamiento masivos de los documentos, generalmente por medio de técnicas sencillas de limpieza mecánica y superficial y el uso de carpetas. sobres y cajas de formatos y tamaños estandarizados, confeccionados con materiales químicamente estables y físicamente resistentes.

A su vez, los archiveros trabajaron en ubicar ordenadamente la colección. para lo que la agruparon por grandes series de temas, denominadas clusters, cada una de las cuales se trató como una unidad de mudanza desde las anteriores sedes y de ubicación en el nuevo edificio. La previsión de documentos a incorporar a los distintos clusters constituye la base para determinar las necesidades futuras de espacio. La reubicación del material y los cuidados que se le dieron permitieron una revisión profunda del estado de la colección, que hubiera sido imposible en otras circunstancias.

Para realizar el traslado se adoptaron notables precauciones. Por ejemplo, los materiales no convencionales, como máscaras mortuorias, relojes y otros artefactos, se acondicionaron en cajas y bandejas construidas a medida según un diseño básico modificado o adaptado para cada caso. Las placas de vidrio se mudaron en carritos de madera forrados internamente con espuma de goma y montados sobre neumáticos. Los documentos encuadernados se envolvieron al vacío con plástico y los rollos de película. cassettes, cintas magnéticas y discos se acondicionaron en diferentes tipos de envases plásticos. compartimentados o no, de tamaños y pesos transportables por el hombre. Los métodos y los materiales utilizados se probaron antes de usarlos y la comodidad y seguridad de los operarios se cuidó mediante la provisión de guantes, guardapolvos. máscaras y hasta fajas. El personal que ejecutó la mudanza fue instruido en el conocimiento básico de los elementos a trasladar y de las normas de su manipulación por medio de un video y de sesiones de entrenamiento práctico. La unidad de transporte utilizada para el traslado fue una especie de biblioteca rodante de madera. En todo contenedor o envase se colocaron etiquetas con el número identificatorio de la nueva ubicación y se redactó un detalladísimo manual de especificaciones y métodos del traslado.

Se calculó que la mudanza llevaría tres años, de los que van cumplidos uno y medio, durante los cuales un mismo grupo de empleados realizó de manera regular las tareas. Diariamente, camiones efectúan entre siete y diez viajes desde las distintas sedes hacia Archives II, El ciclo de traslado dura dos días: el primero se emplea para vaciar la vieja estanteria, cargar las cajas con documentos en la biblioteca rodante y transportarla al nuevo edificio; el segundo, para ubicar las cajas en las estanterías nuevas, en el orden preasignado. Un archivero (denominado escort) acompaña cada ciclo para supervisar y guiar a los mudadores. Hasta el momento no se registró accidente, rotura o daño de materiales; más bien sucedió lo contrarío: la mudanza permitiò encontrar documentos que se creían perdidos.

El caso argentino contrasta drásticamente con la historia precedente. La situación de desastre funcional, edilicio y de conservación de los documentos en que se encuentra el Archivo General de la Nación llevó a que, en 1991, el ministerio del Interior encargara a UBATEC el proyecto de remodelación de un edificio sin uso perteneciente al estado (en Bouchard 710, del viejo diario Democracia) para mudar el archivo.

El equipo de arquitectos, asesorados por consultores en diseño bioclimático, estructuras, seguridad, sistemas inteligentes. conservación de papel, electricidad e iluminación entendió el concepto básico de la preservación. a saber, que determinadas características ambientales constituyen el principal agente de deterioro. Diseñó, en consecuencia, un edificio con gran inercia térmica y bien aislado, cualidades esenciales para cumplir con especificaciones técnicas mínimas en materia de temperatura. humedad del aire, iluminación, seguridad contra incendios, daños por agua, calidad y circulación de aire y control de plagas, además de tener consumo de energía. costo de mantenimiento y riesgo bajos. El proyecto fue examinado por especialistas del archivo norteamericano, quienes aprobaron el diseño y los estándares de conservación elegidos.

En el marco del presupuesto para 1995. el Congreso de la Nación asignó recursos para dar comienzo a las obras. A fines de 1994, se terminó la demolición del interior del edificio de Bouchard. para adecuarlo a la remodelación. Hoy la obra ha sido paralizada y, al parecer, abandonada.

Marìa Esteva