De serpientes y dragones

372

En algunas lenguas, las palabras ‘serpiente’ y ‘vida’ tienden a confundirse en su connotación. Encontramos en ciertas fuentes a la gran serpiente ‘invisible, atemporal, el señor del principio vital y de todas las fuerzas de la naturaleza’. En el tantrismo, se relaciona con la libido, ‘manifestación renovada de la vida’. La serpiente es la forma del uróboros, que se relaciona con la circunferencia, según Nicolás de Cusa, ‘la idea de Dios’. A la vez, se considera que su cola metida en su boca habla de autofecundación, de vida y también de muerte, puesto que de tal manera inyecta su veneno. Algunas mitologías presentan a la serpiente como el gran dios creador, la gran serpiente de los orígenes, como lo es Atum de Heliópolis, quien dice ‘yo soy quien permanece’; es ‘el primer viejo dios’, el deus otiosus por su perfección inactiva.

¿DE QUÉ SE TRATA?
La simbología de serpientes y dragones presenta denominadores comunes y contrastes en las representaciones que reconocemos en la Antigüedad, la Edad Media y en las culturas mesoamericanas.

Creadora de la vida, lo es también de la duración, crea el tiempo que se relaciona con la vida, su apariencia de cadena tortuosa se...

¿Desea continuar leyendo el articulo?

Suscríbase haciendo click en el siguiente botón: