Inicio Volumen 11 Número 61 La teoría de las metapoblaciones. Nuevos principios en la biología de conservación

La teoría de las metapoblaciones. Nuevos principios en la biología de conservación

La teoría de las metapoblaciones cobra relevancia en la biología de la conservación, alertando sobre la importancia de preservar áreas fragmentadas.

La fragmentación de los diferentes ambientes naturales, originada por la acción humana, viene amenazando la preservación de muchos animales y vegetales. La extinción de muchas especies solo se evitará mediante la formulación de estrategias que tengan en cuenta ese proceso y sus efectos sobre las poblaciones en peligro. Ese es uno de los objetivos de la biología de la conservación, que en los últimos años, con el desarrollo de la llamada teoría de las metapoblaciones, viene cambiando la forma de considerar los problemas y proponer soluciones.

mariposa

La biología de la conservación tiene como meta mantener la diversidad biológica del planeta. Ese campo de la biología abarca otras áreas del conocimiento relacionadas con la vida silvestre, tales como la administración de áreas naturales protegidas y el estudio de las relaciones de la fauna y de la flora con las poblaciones humanas. Por su interés en preservar la mayor diversidad de organismos, durante el mayor tiempo posible, la biología de la conservación se contrapone a la crisis ambiental causada por el desarrollo tecnológico, que llevó al aumento de la población humana y al uso no sustentable de los recursos naturales.

La explotación inadecuada de la naturaleza viene provocando la extinción de gran número de especies en los diferentes ecosistemas de la Tierra, en especial en los países en vías de desarrollo situados en regiones tropicales, donde –por diferentes razones, entre ellas el clima– se encuentra la mayor biodiversidad. La pérdida y la fragmentación de hábitats son, hoy en día, las causas más comunes de esas extinciones. La pérdida de hábitats elimina especies con distribuciones restringidas, en tanto la fragmentación impide que especies de mayor tamaño, que deben disponer de espacios mayores o se distribuyen en forma más espaciada, puedan mantener poblaciones estables en fragmentos pequeños.

Los conocimientos generados por la biología de la conservación pueden ayudar tanto en decisiones sobre la configuración y la localización de las reservas naturales, que contribuyan a reducir las extinciones de especies, como en acciones que promuevan la supervivencia de especies nativas, en un medio ambiente muy alterado por las acciones humanas.

Onildo João Marini-Hijo

Onildo João Marini-Hijo

Laboratorio de Ecología y Comportamiento de Insectos, Departamento de Biología General, Universidad Federal de Minas Gerais
Rogéiro Parentoni Martins

Rogéiro Parentoni Martins

Laboratorio de Ecología y Comportamiento de Insectos, Departamento de Biología General, Universidad Federal de Minas Gerais
Ciencia Hoy
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