Ojos así, como los que tienes tú

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En su obra El origen de las especies, Charles Darwin describió la evolución del ojo de los vertebrados como un hecho difícil de explicar debido a la ‘extrema perfección y complejidad’ de este órgano. 160 años después, un grupo de investigadores de la Universidad de California–San Diego ha publicado un estudio en el que atribuyen parte de esta complejidad a un gen recibido de una bacteria hace más de 500 millones de años.

Los autores de este trabajo comparan el ojo humano con una cámara fotográfica capaz de detectar una amplia gama de colores e intensidades gracias a la precisa sincronización de numerosas proteínas dentro de la retina. Entre estas proteínas se encuentra IRBP (del inglés Interphotoreceptor Retinoid-Binding Protein) que permite el transporte de lípidos entre los fotorreceptores de la retina, jugando un papel fundamental en la salud del ojo. Además, la proteína IRBP permite la ‘visión nocturna’ o la capacidad de ver en la oscuridad, una habilidad exclusiva de los vertebrados.

En el estudio se compararon más de 900 genomas diferentes y se observó que IRBP consta de la misma estructura y desempeña la misma función en todos los vertebrados, desde las lampreas hasta los humanos. El análisis también reveló la...

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