Durmiendo con microbios

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Durmiendo con microbios

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La sucesión del día y la noche dada por la rotación de la Tierra genera en los seres vivos de todos los reinos una variación fisiológica periódica, que tiene efectos tanto en la salud como en la enfermedad. Su conocimiento data de épocas muy antiguas. Aristóteles y Galeno escribieron sobre la periodicidad del sueño y durante mucho tiempo existió consenso sobre el efecto del ambiente en la rutina de los seres vivos. Pero esta periodicidad está asociada no solo a los cambios ambientales, sino también a un reloj interno que sincroniza los procesos fisiológicos a las fluctuaciones ambientales diurnas, especialmente la luz. De esta manera, se crea un ritmo llamado circadiano que produce ciclos de sueño y de vigilia aun en ausencia de cambios cíclicos de luz y oscuridad o a pesar de patrones erráticos. Experimentamos esta situación cuando volamos hacia el este o el oeste, la que se conoce como jet lag.

Foto www.freeimages.com
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Cuando nos vamos a dormir, lo hacemos junto con los 1013 (diez billones) de microbios, conocidos como flora o microbiota intestinal. Un trabajo reciente muestra que, en ratones y seres humanos, esta flora presenta oscilaciones diurnas que están influenciadas por los ritmos de alimentación. La modificación de componentes del reloj biológico del hospedador o la modificación del patrón de luz y oscuridad conducen a fluctuaciones aberrantes de la microbiota intestinal como consecuencia de un deterioro en la ritmicidad de la alimentación.

Sorprendentemente, estos cambios en la composición de la flora promueven desórdenes metabólicos. Ratones
sometidos a jet lag muestran un aumento de la susceptibilidad a la diabetes en comparación con los ratones normales que fueron alimentados con la misma comida. De la misma forma, viajeros transatlánticos mostraron en sus entrañas más bacterias asociadas con enfermedades metabólicas que antes de sus viajes. Estos hallazgos podrían explicar por qué los trabajadores con turnos cambiantes o viajeros frecuentes tienen un mayor riesgo de obesidad y diabetes.

Más información en Thaiss C et al, 2014, ‘Transkingdom control of microbiota diurnal oscillations promotes metabolic homeostasis’, Cell, en prensa. http://dx.doi.org/10.1016/j.cell.2014.09.048

Federico Coluccio Leskow