Inicio Volumen 29 Número 170 Algunas covetimologías

Algunas covetimologías

Si oímos decir coronacrisis y coronabonos, ¿por qué no covetimologías?

Asma. Proviene de la palabra griega ἆσθμα, de la cual deriva la versión latina asthma. Puede entenderse en el sentido de jadeo o sofoco. El término aparece ya en la Ilíada de Homero, pero tanto él como Esquilo, Platón y otros escritores griegos lo emplean para designar la dificultad respiratoria ocasionada por un esfuerzo físico, una herida o un golpe. En los tratadistas médicos, como Hipócrates, se trata de un trastorno, y es recién Galeno quien la define en el siglo II como una enfermedad y no como un síntoma. Plinio el Joven por esa misma época latinizó su nombre y llamó asthmaticus a quien sufriera esta dolencia.

Barbijo. Proviene de la palabra latina barba, y parece ser una forma contracta de barboquejo o barbiquejo. El vocablo llega a la medicina en el siglo XIX, como parte de la transformación de las medidas higiénicas y sanitarias, consecuencia del reconocimiento de la acción de los microorganismos patógenos en el origen de las enfermedades. La apariencia de llevar una de estas máscaras, creada por una línea negra visible por debajo de la cabeza, dio su nombre vulgar en castellano al pingüino de barbijo (Pygoscelis...

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