Inicio Volumen 29 Número 169 Crossfit cerebral #3

Crossfit cerebral #3

iempos difíciles

Queridos amigos, aprovecho que tengo tres minutos entre lavado de manos, desinfección de bolsa de supermercado, cepillado de zapatillas con lavandina y nuevo lavado de manos, para escribirles.
Lo del virus nos está superando, y a mí me preocupan los mensajes subliminales. Porque cuando leo ‘nadie se salva solo’, mi neurona paranoica tiende a interpretar ‘nadie se salva’. Y encima mi psicoanalista no me atiende, porque está en cuarentena.
No sé cómo se cuidan ustedes, pero les cuento lo que hago yo, además de estar las 36 horas del día (12 más de las 24 necesarias, porque lo que abunda no daña), en mi casa.
Tengo puesto un barbijo que me hice con una toallita femenina (hay un tutorial sobre cómo hacerlo, en Youtube). A la que le agregué dos tiritas de papel glasé para ajustarlo, pero como se rompieron, le puse dos banditas de goma. Arriba del barbijo, sobre la nariz, tengo un tubito respirador que me vendieron en la farmacia a 1300 pesos, importados de Singapuria; el país no existe, pero el farmacéutico me dijo que a él el aparatito ese le salvó la vida ¿¡no será por todos los que vendió!?
Bueno, arriba del ‘respitronic-plus’ ya cubriéndome los ojos, llevo...

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