Inicio Volumen 30 Número 179 Pienso, entonces muevo

Pienso, entonces muevo

Hacia las interfaces cerebro-computadora como herramientas de rehabilitación motora funcional

Nuestro cerebro evolucionó a lo largo de miles de años para controlar eficientemente un dispositivo biológico grande y complejo: el cuerpo humano. En la actualidad, y gracias en parte a los avances en neurociencia e inteligencia artificial, somos capaces de extender esta capacidad de control a dispositivos externos muy diferentes de nuestro propio cuerpo. Tal es el caso, por ejemplo, del control voluntario de un brazo robótico basado solo en el deseo de la persona de realizar un movimiento determinado.

Pero ¿cómo es posible controlar un dispositivo externo mediante el pensamiento? Las interfaces cerebro-computadora (ICC) son dispositivos capaces de establecer una forma nueva y alternativa de interacción entre el cerebro de una persona y su entorno. Como todo sistema de comunicación, las ICC reciben una señal de entrada (actividad cerebral) y generan una salida (comando de control). Las ICC están constituidas por componentes que convierten (traducen) la entrada en la salida, y un protocolo de comunicación que determina el ‘lenguaje’ a utilizar durante la comunicación. Es precisamente ese lenguaje, con sus códigos y símbolos, lo que se desea detectar utilizando herramientas del procesamiento de señales e inteligencia artificial. Pero no nos...

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Doctora en ingeniería, mención inteligencia computacional, señales y sistemas, Universidad Nacional del Litoral (UNL). Investigadora asistente del IMAL-UNL-Conicet. Colaboradora en el Brain Modulation Lab, Massachusetts General Hospital, Harvard Medical School, Boston.